El cerebro de las personas neuróticas es diferente

Muy Interesante México | Psicología 3/02/17

Crédito foto: Van Gogh

El cerebro de las personas neuróticas es diferente

El neuroticismo  es el rasgo de personalidad que hace a las personas más ansiosas y sensibles a comparación de los demás, y puede manifestarse de alguna manera no evidente. Por ejemplo, una persona neurótica tiene más problemas para enfocarse en el trabajo, son más propensos a elegir amigos que se parecen a ellos y por lo general tienen un humor negro.

 

 

Un estudio publicado en la revista Social Cognitive and Affective Neuroscience,  asegura que los cerebros se distinguen claramente de los de sus contrapartes menos neuróticas. El diseño del estudio fue sencillo: los voluntarios rellenaron un cuestionario para medir los niveles de cada uno de los cinco rasgos de personalidad: neuroticismo, amabilidad, apertura, extraversión y conciencia; posteriormente  los investigadores escanearon  sus cerebros, centrándose en la capa más externa, llamada corteza.

 

Cuando los autores del estudio analizaron los resultados, encontraron algunos eslabones clave: Las personas que obtuvieron puntajes más altos en la apertura tienden a tener cortezas más delgadas y más lisas, mientras que aquellas que obtuvieron un alto nivel de neuroticismo tenían cortezas más gruesas y más arrugadas.

 

via GIPHY

Los resultados del estudio tienen sentido cuando se considera cómo y por qué nuestras personalidades se desarrollan a medida que crecemos:

 

“Se cree que los pliegues y las arrugas aumentan la superficie del cerebro, pero hacen que la corteza sea más delgada. La corteza continúa estirándose durante la infancia y la adolescencia, y en la edad adulta. A medida que crecemos, las personas generalmente se vuelven menos neuróticas, más conscientes y agradables. Nuestro trabajo apoya la noción de que la personalidad está, en cierto grado, asociada con la maduración del cerebro." Explicó Roberta Riccelli, una de la Universidad Magna Graecia de Italia.

 

 

En otras palabras, la madurez y la simpatía puede ser el
resultado de la experiencia vivida,
pero también puede ser un efecto secundario
de la forma en que tu cerebro envejece físicamente a lo largo de los años. Si
trabajas para cambiar tu personalidad, probablemente el tiempo está de tu lado.

Comenta esta nota