¿Cuál es la conexión entre la personalidad y la enfermedad mental?

Publicado el día 29 de Mayo del 2017, Por Muy Interesante México

Una de las cosas crueles sobre las enfermedades mentales es cómo aleatoriamente pueden aparecer, sin importar tu edad...

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Una de las cosas crueles sobre la enfermedad mental es cómo aleatoriamente puede aparecer. A menudo existe razón para ello: algunas personas sufren un trauma casi insondable, pero son "normales" en su funcionamiento cotidiano, mientras que otras personas desarrollan problemas de salud mental a pesar de la falta de factores de riesgo conocidos.

Una pregunta obvia que ha interesado a los investigadores de salud mental durante mucho tiempo es cómo la personalidad de las personas afecta su probabilidad de desarrollar una enfermedad mental. Intuitivamente, uno podría pensar que alguien con neuroticismo, podría ser más susceptible a trastornos relacionados con la ansiedad que alguien bajo en ese rasgo. Y los que tienen un alto grado de extraversión podrían disfrutar de ciertas protecciones, ya que tiene  más amigos, lo que  podría ayudarles a hacer frente a ciertas dificultades.

En general, sin embargo, hay una falta de pruebas concretas sobre esta cuestión, que lo que hace que el nuevo estudio publicado en  JAMA Psychiatres sea tan interesnate., Richard P. Bentall, investigador de psicología de la Universidad de Liverpool, analiza nuevas investigaciones que hablan sobre las posibles conexiones entre los rasgos de personalidad de la gente y su susceptibilidad a ciertos tipos de enfermedades mentales. El equipo vinculó los registros militares y de salud suecos para estudiar la asociación entre las características de personalidad de aproximadamente 1 millón de hombres, evaluados entre los 18 y 19 años de edad y más tarde con alguna enfermedad mental grave.

Los investigadores encontraron que la aparición tardía del trastorno bipolar se asoció con bajos y altos niveles de madurez social (un patrón que se había informado anteriormente para la evaluación de liderazgo compuesto) y con bajas calificaciones de estabilidad emocional. Los altos niveles de estabilidad emocional eran protectores contra el trastorno esquizoafectivo, mientras que las bajas clasificaciones estaban asociadas con un mayor riesgo. En el caso de la esquizofrenia y otros resultados de la psicosis no afectiva, los altos niveles de madurez social, energía mental y estabilidad emocional eran protectores independientes, mientras que las puntuaciones bajas en todas estas calificaciones eran factores de riesgo.

Sin embargo, aunque estos son hallazgos interesantes extraídos de un conjunto de datos masivos, se vuelven aún más interesantes cuando se considera la trayectoria a largo plazo de la investigación que examina la complicada relación entre experiencias adversas, rasgos de personalidad y resultados de salud mental.

Es improbable que la personalidad influya en las trayectorias del desarrollo que conducen a la salud mental en forma aislada. En los últimos años, se han acumulado pruebas sustanciales de que las experiencias adversas en la infancia (por ejemplo, abuso físico o sexual, intimidación por parte de los compañeros o separación temprana de los padres) son fuertes factores de riesgo de psicosis en la edad adulta. Aunque la mayor parte de esta investigación se ha centrado en la esquizofrenia la evidencia relativamente escasa sugiere que los mismos factores de riesgo son importantes en el caso del trastorno bipolar. También los investigadores sugieren que  las experiencias adversas de la niñez pueden afectar el desarrollo de la personalidad, particularmente promoviendo el neuroticismo. Es posible que este tipo de asociaciones entre tipos de personalidad e influencias ambientales sea fructífero en cuanto a identificar los mecanismos psicológicos relevantes para la enfermedad y sus sustratos neuronales.

Esto ofrece una manera más matizada y específica de entender que las personas que tratan con enfermedades mentales no son responsables de sus condiciones. Así que si los eventos traumáticos pueden causar enfermedad mental, pero tener ciertos rasgos de personalidad pueden aumentar o disminuir la probabilidad de que esto ocurra.