Honestamente: La mayoría de nosotros mentimos, pero ¿por qué lo hacemos?

Publicado el día 12 de Junio del 2017, Por Muy Interesante México

¿Por qué la intriga y la deshonestidad son parte de ser humano?

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¿Quién de nosotros no ha mentido en algún punto de la vida? A veces creemos que es por el bien de alguien más, o simplemente por querer quedar bien con otra persona, sea cual sea la razón, la deshonestidad es parte de lo que nos hace humanos. 

Investigadores de la Universidad de Duke, idearon un experimento, durante el cual dieron una prueba con 20 problemas matemáticos simples a un grupo de personas. Durante el examen, los participantes tenían 5 minutos para resolver tantos como fuera posible y cuanto mejor lo hicieran, les pagarían mejor. Cuando se terminaba el tiempo, los participantes tenían que dejar caer el papel a una trituradora, pero lo que ellos no sabían, era que en realidad el papel no iba a ser triturado.

Así que más adelante, las personas tenían que denunciar lo bien que lo habían hecho, pensando que nadie podía comprobar si estaban mintiendo. ¿Tú qué harías?

Si eres como la mayoría de la gente, probablemente hayas mentido un poco. Eso se debe a que "la intriga y la deshonestidad son parte de lo que nos hace humanos", según la historia de portada en la edición de junio de National Geographic.

El escritor contribuyente Yudhijit Bhattacharjee explora la psicología, la neurología y el arte para explicar "por qué mentimos: la ciencia detrás de nuestras maneras engañosas".

Los investigadores piensan que casi tan pronto como los humanos pudieran hablar, estábamos doblando la verdad.

"La capacidad de manipular a los demás sin usar la fuerza física probablemente confirió una ventaja en la competencia por recursos y compañeros, similar a la evolución de estrategias engañosas en el reino animal, como el camuflaje", explica Bhattacharjee.

En estos días, parece haber cuatro razones principales por las que mentimos:

Lo hacemos para promocionarnos o protegernos, para afectar a los demás, ya sea para ser amable o cruel. Y luego están las situaciones que son inexplicables, incluso para nosotros.

Los niños más pequeños son los menos propensos a mentir, probablemente porque todavía están aprendiendo cómo hacerlo, pero se vuelven gradualmente más astutos para ocultar su comportamiento travieso.

Estudios de adultos han demostrado que los cerebros continúan siendo más adeptos a mentir con el tiempo. Dado que todos básicamente crecemos para ser mentirosos, y lo que es realmente increíble es que seguimos confiando.

Pero hay una ventaja para eso, también, Bhattacharjee añade: "Sin la confianza implícita que ponemos en la comunicación humana, estaríamos paralizados como individuos y dejaríamos de tener relaciones sociales".