Enriquecimiento de élites colapsó Teotihuacan

Enriquecimiento de élites colapsó Teotihuacan
Historia 20/10/14

La enorme acumulación de poder y riqueza por parte de las élites a expensas de un gobierno central, pudo ser uno de los motivos del ocaso del Estado teotihuacano hacia el año 650 a. C., luego de ocho siglos de desarrollo, afirma el doctor George L. Cowgill, profesor emérito de la Universidad de Arizona, Estados Unidos, quien en los años 80 participó en el Proyecto de Mapeo de Teotihuacan, así como en las excavaciones en el Templo de la Serpiente Emplumada.

Esta gran urbe, afirmó en la conferencia 'Una historia especulativa de Teotihuacan' ante expertos internacionales en un foro organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, debió regirse en sus orígenes (150 a.C.) bajo un sistema más o menos igualitario entre varios grupos, orden que cambió en los dos primeros siglos de nuestra era.

El surgimiento de Teotihuacan pudo deberse a la unión de diversos grupos para defenderse contra la temprana ciudad de Cuicuilco, ubicada al sur de la cuenca de México, de manera que probablemente las prácticas políticas fueron bastante igualitarias en los comienzos de la 'Ciudad de los Dioses'. Más tarde, durante los primeros dos siglos después de Cristo, la ciudad siguió creciendo y hubo una explosión de construcciones audaces y pirámides inmensas, así como otras edificaciones cívico-ceremoniales, lo que dio como resultado el complejo monumental más grande e impresionante de toda Mesoamérica.

Durante ese periodo, que comprendió los siglos I y II d. C., es posible que ascendiera "una serie de gobernantes poderosos, ambiciosos y muy talentosos, quienes desestabilizaron las instituciones igualitarias para fortalecer este cambio". Sin embargo, alrededor del siglo III d.C., como sugieren distintas evidencias arqueológicas, entre ellas la destrucción profana del Templo de la Serpiente Emplumada, se dio una reacción en contra de este Estado despótico y se introdujeron prácticas colectivas más formalizadas de gobierno.

"En las fases Tlamimilolpa (225-350 d. C.) y Xolalpan (350-550 d. C.), la estructura que estaba encima del Templo de la Serpiente Emplumada fue quemada y la pirámide dañada; es difícil pensar que se trató de un acto ritual para la renovación del edificio. Es más probable que fuera una destrucción profana. En lugar de construir una pirámide todavía más grande para cubrir la anterior, se llevó a cabo una nueva, de tipo escalonado, con un tamaño suficiente para ocultar la mayor parte del frente del templo previo, pero no lo suficiente para cubrir los daños en ella. Esto sugiere un fuerte repudio hacia lo que representaba el templo anterior", anotó el doctor Cowgill, coeditor del libro El colapso de los Estados antiguos y las civilizaciones.

Para el siglo VI, Teotihuacan ya estaba en declive y la población de la ciudad, que en su auge llegó a tener 100,000 habitantes, decayó. Es probable que las élites acumularon tanto poder y riqueza a expensas del gobierno central, que el Estado ya no pudo funcionar bien.

Un siglo más tarde, concluyó Cowgill, el centro cívico ceremonial fue destruido en un incendio y el Estado teotihuacano colapsó. La cultura material subsecuente muestra poca conexión con la otrora megalópolis. Los antiguos barrios ubicados en la periferia de la ciudad recibieron quizá migraciones venidas del Occidente.

Visita interactiva a Teotihuacan, da un click aquí. Instituto Nacional de Antropología e Historia

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