salud / 13/11/11
La Agencia Espacial Europea trabaja en el desarrollo de un nuevo dispositivo para analizar la sangre de los astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional. Con una simple gota de sangre el aparato, una centrífuga en miniatura, permitirá diagnosticar problemas cardiacos o enfermedades como la diabetes.
Esto es porque los experimentos de fisiología humana que se realizan a bordo de la EEI, en previsión de los futuros viajes tripulados de larga duración como es la exploración humana al planeta Marte, necesitan cada vez más análisis bioquímicos en el espacio, y la retirada de los vehículos transbordadores de Estados Unidos ha disminuido de manera drástica la cantidad de muestras que se traen de regreso a la Tierra.
El dispositivo de análisis inmediato (POCT) será capaz de realizar de forma simultánea un gran número de pruebas de sangre independientes y entregar los resultados en sólo unos minutos. Bastará depositar una gota de muestra sobre un pequeño disco con mecanismos miniaturizados, el cual se introducirá en una mini-centrífuga que lo pondrá a girar para distribuir la sangre por todos sus compartimientos de análisis.
Este tipo de pruebas permitirá detectar problemas cardiacos, dolencias en el hígado o en los riñones y enfermedades como la diabetes. El dispositivo está diseñado para realizar una buena parte de las pruebas médicas más comunes, de forma rápida y con calidad de laboratorio.
La agencia europea firmó un contrato con la empresa irlandesa Radisens Diagnostics para adaptar esta tecnología a las misiones espaciales . Esta compañía tendrá que implementar la capacidad de realizar nuevos tipos de análisis y adaptar el diseño para que funcione en el espacio. Entre otros aspectos, habrá que estudiar si la centrífuga es capaz de funcionar correctamente en condiciones de microgravedad.
Esta tecnología, como todas las que han comenzado con propósitos espaciales o militares y hoy se aplican en la vida cotidiana, está también orientada al mercado, a través de los programas de investigación y transferencia tecnológica, por lo que se le comenzará a adaptar a las necesidades de la diagnosis médica tanto en la Tierra como en el espacio. De este modo, pronto podríamos contar con ella. Fuente: ESA