Drones de doble filo

Drones de doble filo
Tecnología 16/10/14

El "Gran Hermano" ya es una realidad. Una nueva ley emitida por el presidente Barack Obama permitirá que, a partir del 2015, las 18 mil agencias de seguridad de Estados Unidos utilicen drones (vehículos aéreos no tripulados) como herramientas de seguridad y vigilancia.

Hoy en día, los drones son usados en numerosas actividades cotidianas. Más de mil compañías han adquirido estos pequeños robots con diferentes fines: El Depredador, por ejemplo, auxilia a oficiales en la supervisión fronteriza. El Halcón Global es utilizado por la NASA para registrar datos atmosféricos y estudiar huracanes. Otros modelos han ayudado a la comunidad científica a recolectar datos provenientes de volcanes en Costa Rica, sitios arqueológicos en Rusia y Perú e inundaciones en Dakota del Norte.

Además, se espera que estos vehículos aéreos puedan ser útiles aún en más áreas. En la agricultura y la ganadería podrían servir como método para fumigar o encontrar ganado perdido. En el periodismo podrían fungir como scouts, buscando y grabando la noticia. También podrían ser ventajosos para monitorear el tránsito en las ciudades o para predecir el clima.

De hecho, la Administración Federal de Aviación estima que el mercado de drones podría crecer a $90 mil millones de dólares a nivel mundial solamente en la próxima década.

Sin embargo, si bien están llenos de beneficios, los drones también podrían ser utilizados para fines no tan altruistas.

En materia de seguridad, la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa, en Estados Unidos, está financiando un nuevo proyecto en torno a "micro-drones"; vehículos aéreos no tripulados que asemejan polillas o aves con fines de camuflaje. Estos microdrones tendrían la capacidad de controlar su vuelo y guiarse en base a programas que asemejan la visión. Así mismo, podrían estar armados con químicos o incluso pequeños explosivos. El dron Switchbalde, por ejemplo, es del tamaño de un pedazo de pan, tiene alas plegables y una carga del tamaño de una granada.

De hecho, los drones ya han sido utilizados en misiones especiales. Los asesinatos de los presuntos militantes musulmanes Anwar al Awlaki y Samir Khan, en Yemen, en 2011, fueron llevados a cabo con la ayuda de estos aparatos.

El entusiasmo de Estados Unidos en materia de drones ha provocado que se detone la misma iniciativa en otros 50 países. China, Israel e Irán inclusive cuentan con sus propios fabricantes. Inclusive el Hezbollah (grupo paramilitar iraní) ya cuenta con la nueva tecnología.

El que los drones caigan en las manos equivocadas y puedan ser utilizados con fines terroristas ha hecho que Estados Unidos genere software para que sus drones puedan rastrear y destruir drones ajenos o desconocidos, aumentando así la ola amenazante violencia tecnológica.

Sin embargo, por el momento los ciudadanos americanos pueden estar tranquilos, ya que los miembros del Congreso han pasado una ley que prohíbe el uso de drones como herramientas de vigilancia en individuos y propiedades sin una previa autorización.

Pero la balanza general de costo-beneficio para estos pequeños vehículos sigue estando bastante desequilibrada. Hasta ahora, el uso de drones pinta ser un arma de doble filo, y para esto, un arma terriblemente letal.

Fuente: New York Times, NBC News, Scientific American

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