Computadoras extrañas

Computadoras extrañas
Tecnología 16/10/14

Hasta el momento, el concepto que tenemos de una computadora suele asociarse a cables, plástico y otros materiales sintéticos. Sin embargo, algunos investigadores buscan revolucionar dicho paradigma creando nuevos modelos formados por bacterias, luz y otras partículas.

Andy Adamatzky, director del Centro Computacional No Convencional de la Universidad del Oeste de Inglaterra y pionero en la materia, ha generado varios modelos computacionales, precisamente, poco convencionales. En primera instancia encontramos una red computacional conformada por Physarum polycephalum, un moho mucilaginoso común en áreas sombreadas, frescas y húmedas. Estas criaturas son organismos unicelulares que se unen para conformar comunidades de millones de ejemplares, apreciables como moho.

Al unirse, las criaturas realizan grandes hazañas de navegación y solución a problemas geométricos, cualidad que aprovechó Adamatzky para desarrollar su modelo: La red viviente actúa como un transductor biológico de información. Al combinarlo con componentes electrónicos convencionales en un chip híbrido, el moho mejora radicalmente el desempeño de los circuitos.

Otro modelo elaborado por Adamatzky funciona en base a cristales líquidos, fluidos complejos de moléculas que se acomodan y movilizan en una misma dirección y cambian fácilmente de estado (sólido, líquido y gas). Al atravesar una corriente eléctrica por una película de cristales líquidos, Adamatzky comprobó que los cristales pudieron realizar lógica matemática y computacional básica.

Pero Adamatzky no es el único científico interesado en los modelos poco convencionales. El proyecto NASCENCE, liderado por Hajo Broersma, está diseñando un sistema que entrelaza tecnologías digitales con redes de nanoparticulas; para que las primeras establezcan metas algorítmicas a las segundas y, así, se dé un proceso evolutivo.

Así mismo, la Universidad de Stanford está construyendo un transistor elaborado a base de proteínas en vez de electrones, específicamente, de ADN y ARN. El equipo permite a ingenieros programar células y controlarlas de acuerdo a necesidades específicas. Esta posibilidad es una importante herramienta para contra-atacar, por ejemplo, células cancerosas.

Con estos inventos, lo único que podemos esperar a futuro, es que muchos de nuestros paradigmas sean completamente revolucionados. A veces la realidad va más allá de la imaginación.

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