Categorías: Curiosidades

Helen Beatrix Potter: ilustración y amor a la naturaleza

Beatrix Potter siempre tuvo un gran amor por los animales como demuestran varias de las fotografías que su padre le tomó desde que era niña. Llama la atención uno de sus retratos más conocidos, donde Beatrix, de 25 años, posa frente a la casa familiar ataviada con una larga falda, un sombrero negro y acompañada por una de sus mascotas favoritas, un simpático conejo llamado Benjamin Bouncer. Por Francisco Herrera Coca

Un par de años después de la mencionada fotografía, en septiembre de 1893, Beatrix fue al campo con su familia. Pero este viaje era distinto a los que había realizado cada verano desde su niñez; entonces, su mente no se concentraba en retratar los paisajes o la flora del lugar, como era su costumbre la joven estaba preocupada por Noel, el hijo de su querida amiga Annie Carter Moore, quien se encontraba enfermo.

Decidida a animar a su amiga, Batrix le escribió una larga carta donde le contaba la historia de cuatro traviesos conejos, Flopsy, Mopsy, Cottontail y Peter. Beatrix escribió la historia y la acompañó con bellos dibujos, sin imaginarse que acababa de crear uno de los personajes más famosos de la literatura infantil: Peter el conejo. 

Beatrix Potter de pequeña. Fotografía tomada por su padre. | Wikimedia Commons

También lee: 5 CURIOSIDADES DEL HOWARD PHILLIP LOVECRAFT

A orillas del lago

Rupert Potter y Helen Leech eran un matrimonio sin problemas económicos. Herederos de plantíos de algodón, podían enfocarse en sus negocios y en pasatiempos como la fotografía, la pintura o los viajes. Los Potter vacacionaban a Escocia o en el distrito de los Lagos, en Inglaterra, donde sus hijos, Beatrix y su hermano menor Bertram, disfrutaban de la naturaleza.

Durante aquellos viajes los pequeños recorrían a su antojo el campo y los alrededores del lago, donde observaban la vida silvestre, la cual dibujaban con gran detalle. Lo mismo retrataban las plantas que las rocas o los insectos que encontraban a su alrededor. 

Fuera de la compañía de su hermano, Beatrix tuvo una infancia solitaria durante la cual convivió poco con otros niños.

Era costumbre entre las familias adineradas de la época victoriana (1837-1901) que sus hijas recibieran la educación en casa, y ella no fue la excepción.

Por ello, Beatrix pasaba poco tiempo con sus padres y era cuidada y educada por sus institutrices, como Annie Carter Moore, quien con el tiempo se convirtió en una de sus mejores amigas. Cuando Bertram se marchó a estudiar a un internado, Beatrix se enfocó en su gusto por las ciencias naturales, además de la pintura y el dibujo.

Cuando Beatrix salía con su padre, solían visitar el Museo Victoria and Albert (antes llamado South Kensington); ahí la niña admiraba las pinturas sin imaginar que más de un siglo después, otros admirarían sus dibujos, los cuales hoy se exhiben en las salas de ese mismo recinto. 

Beatrix Potter (1866-1943) fue la autora del célebre personaje inglés Peter Rabbit, un conejo travieso.

La pequeña amaba la literatura, en especial los poemas de Book of Nonsense, de Edward Lear, y Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carroll, aunque lo que en realidad la cautivaba eran las imaginativas ilustraciones de John Tenniel, que podía contemplar por horas sin aburrirse. 

Una de las pocas oportunidades que tuvo Beatrix de estudiar fuera de su hogar fue en 1878, cuando sus padres la inscribieron en la National Art Training School, donde perfeccionó su técnica de dibujo y pintura. 

A los 21 años Beatrix consiguió su certificado de la escuela de arte, pero su educación más importante vino de su espíritu autodidacta, el cual, decía, la ayudó a mantener fresca su originalidad.

Sin educación formal ya se había convertido en una experta en ciencias naturales y era capaz de dibujar plantas y animales con precisión milimétrica.

Se interesó en la micología (el estudio de los hongos) al grado de escribir un artículo científico, “Sobre la germinación de las esporas de la Agaricineae (agaricales)”, el cual entregó a su tío Sir Henry Roscoe, un reconocido químico, quien lo presentó a la Linnean Society, la cual estaba compuesta sólo por hombres y sus reglas prohibían a una mujer como Beatrix Potter presentar en persona sus trabajos.

Pese a estos escollos, su artículo llegó a las manos de los académicos, quienes lo descalificaron por este hecho. Fue hasta 1997 que la Linnean Society emitió una disculpa póstuma por el sexismo que hubo detrás de este rechazo, y hasta el día de hoy se reconoce la labor de Potter en el campo de la micología, en especial por sus dibujos de las diversas especies de hongos. 

Beatrix y su madres. Foto: Museo Victoria y Alberto, Inglaterra.

También lee: 

7 CURIOSIDADES DE MARCEL PROUST

El conejo Peter

Por esos días, Potter ya ganaba algo de dinero como ilustradora de tarjetas de felicitación y se le ocurrió realizar un libro infantil. Pidió a su amiga Annie Carter Moore la carta que le había enviado siete años antes, en la cual contaba la historia del conejo Peter. Copió las ilustraciones y el texto para darle el formato que caracterizaría a sus posteriores libros. Diseñó volúmenes pequeños que cualquier niño pudiera sostener en sus manos sin importar su edad. Cada episodio incluía una ilustración, lo que permitía que los disfrutaran incluso los pequeños que aún no aprendían a leer. 

Y con el propósito de abaratar costos, el libro era blanco y negro en su interior y sólo tenía ilustraciones a color en la portada y contraportada. Beatrix realizó una edición casera de 250 copias, las cuales repartió entre sus amigos, quienes quedaron encantados y la animaron a buscar una casa editorial.

The Tale of Peter Rabbit and Mr. McGregor’s Garden no fue bien recibido por los editores; seis de ellos la rechazaron, hasta que Frederick Warne, quien en primera instancia había dicho que no, cambió de opinión y le dio una oportunidad.

Warne publicó el libro en 1902, y en menos de un año ya había agotado seis ediciones. La prosa sencilla de Beatrix, cargada de humor, y sus acuarelas finamente pintadas, cautivaron a miles de lectores en el Reino Unido. Pese a mostrar animales ataviados con sombreros y abrigos de humanos, su conocimiento de la fauna les daba un toque de realismo que pocos dibujantes tenían.

Fue el inicio de una larga relación entre Beatrix Potter y la editorial Frederick Warne & Co. Al primer libro siguieron The Tale of Squirrel Nutkin y The Tailor of Gloucester, y cada año aparecían uno o dos volúmenes. A finales de la década de los 20, la autora bajó el ritmo de su producción; su última obra fue The Tale of Little Pig Robinson, para cerrar un ciclo de 23 libros en 30 años. 

Beatrix se enamoró del hijo de su editor, Norman, quien le propuso matrimonio en 1905. Los padres de Beatrix se opusieron férreamente, al considerar que su hija no debía casarse con un comerciante. La pareja no les hizo caso, pero la boda nunca pudo llevarse a cabo debido a la súbita muerte de Norman por una enfermedad en la sangre. 

Portada de la primera edición comercial. Imagen: Aleph-bet Books

También lee: 

HERMANN HESSE: EL LOBO ESTEPARIO

De conejos a ovejas

Tras la tragedia, Beatrix se refugió en su amado Distrito de los Lagos, donde, gracias al dinero ganado con la venta de sus libros, compró una granja llamada Hill Top, donde ocurrieron sus posteriores historias.

En los siguientes años Potter compró más propiedades, siempre asistida por su abogado, William Heelis, quien le propuso matrimonio en 1912. A los 47 años, Potter aceptó, y vivió un feliz matrimonio que duró tres décadas. 

En su vejez, Beatrix decidió preservar para las futuras generaciones las tierras que le habían servido de inspiración, por lo que donó sus 16 kilómetros cuadrados al National Trust Fund, una organización dedicada a la preservación de sitios históricos y reservas ecológicas. 

Beatrix murió a los 77 años de edad, víctima de la neumonía; su esposo, William, falleció 18 meses después. A más de 150 años de su nacimiento, sus libros no pierden vigencia; más de dos millones de ejemplares se venden cada año en todo el mundo. 

Beatrix con el conejito Benjamín, inspiración para sus otros personajes. Foto: Museo Victoria y Alberto, Inglaterra.

 

Texto publicado en Revista Muy Interesante México. 

También lee: 

20 curiosidades de Antoine de Saint Exupéry     

Muy Interesante

Compartir
Publicado por
Muy Interesante
Tags: Beatrix Potter Muy Interesante México Muy Interesante Mx

Contenido reciente

  • Preguntas y Respuestas

Video | ¿Qué es un leptocéfalo?

Un leptocéfalo es la forma larvaria de los peces elopomorfos, sobre todo de los ápodos (sin extremidades), como los anguiliformes:…

1 día atrás
  • Curiosidades

Aumentan quemaduras en un 40% durante las fiestas patrias 

Con la llegada de las fiestas patrias también llega la quema de cohetes. Los accidentes causados por la pirotecnia genera…

1 día atrás
  • Ciencia y Tecnologia

Lo que debes saber de la Luna llena de este viernes 13

Este viernes 13 nos iluminará por la noche una Luna llena que se conoce como la “Luna de Cosecha” (harvest…

1 día atrás
  • Curiosidades

Algunas de las mejores fotografías del concurso de Vida Silvestre 2019

A los humanos rara vez se les ofrece un vistazo al mundo crudo y sin filtrar del reino animal. Pero…

2 días atrás
  • Muy Interesante Junior

Elefantes: La obra de teatro que une a la familia

Elefantes, es una obra de teatro que relata la vida de un hombre que ha vivido alejado de su familia en…

2 días atrás
  • Curiosidades

David Lagercrantz pone fin a la saga Millennium

En The Girl Who Lived Twice (2019), la antiheroína del escritor del crimen sueco Stieg Larsson, Lisbeth Salander, regresa para…

2 días atrás