Es posible que la pintura impresionista de los últimos años de producción de Degas y Monet se haya visto afectada a causa de cataratas.
En el siglo XIX, una controversia azotó al mundo artístico en Europa. Por primera vez, un grupo de jóvenes creadores decidieron disentir de las formas acartonadas, arcaicas y poco propositivas que la Academia había preferido hasta entonces. Después de décadas de representar los mismos motivos antiguos, una generación nueva optó por representar la experiencia del mundo sobre ideales inalcanzables. Así nació la pintura impresionista.
En respuesta, los artistas consumados de las últimas décadas del siglo XIX los acusaron de rebeldes. Algunos críticos más ácidos aseguraron que tenían una enfermedad en los ojos que les impedía pintar adecuadamente. Podría ser que estas aseveraciones, más de un siglo más tarde, tengan algo de validez después de todo.
¿Qué es el impresionismo?

El Impresionismo es un movimiento artístico que privilegia la experiencia del mundo de los artistas por encima de la representación fiel de los elementos del entorno. Por esta razón, es común encontrar que los pintores que desarrollaron esta escuela pictórica representaran espacios naturales, atardeceres y escenas junto al mar.
Una de las características más importante de la pintura impresionista tiene que ver con cómo se empleó la luz para representar movimiento y texturas. En lugar de aspirar a representar con detalle minucioso los cuerpos humanos, los árboles o las nubes, los impresionistas se valieron del color para crear atmósferas y generar, literalmente, una impresión en el espectador.
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¿Realmente influyeron las cataratas en el movimiento artístico?

Antes que nada, habría que entender que el impresionismo es un movimiento artístico contestatario. Los artistas estaban hartos del academicismo frío, que pretendía representar racionalmente motivaciones históricas ya gastadas en la Historia del Arte.
Por esta razón, la corriente viró hacia otros horizontes de representación que apelaran más al sentimiento que producen las cosas en el mundo, que a las cosas en sí mismas. De hecho, la pintura impresionista se considera como la primera de las vanguardias del siglo XX, que vendrían a romper con cualquier estándar artístico anterior por completo.
Si bien es cierto que Monet y Degas tuvieron cataratas hacia el final de sus vidas, esta condición no fue categórica para el desarrollo del movimiento artístico. Por el contrario, afectó únicamente los últimos años de producción de ambos artistas, que casualmente son dos de los íconos del auge impresionista.
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